LA PIRAMIDE Y EL CÍRCULO PDF Imprimir Correo

La pirámide tiene su poder, su gran poder, su enorme e inacabable poder.

Poder especial para nosotros.

Es decir que la forma pirámide tiene poder para nuestro medio material, para nuestro universo de materia, para nuestro medio físico.

La pirámide tiene en su interior, per se, de por sí, como algo intrínseco, a la energía, mejor dicho a la posibilidad de manejo de energía.

La pirámide es como una especie de puerta-bodega para obtener y obtener energía.

Es decir mediante la pirámide se puede tener una fuente inacabable de energía. Es como una bodega que tiene mucha energía para repartir, para dar, para entregar. Para entregar y entregar.

Es una puerta por donde pasa energía para entregar, para dar, para obtener.

Normalmente hay lugares naturales, tanto geográficos como con naturaleza, por donde circula energía, por donde se reparte energía.

Y Dios, en ciertas épocas de las diferentes historias de la humanidad, ha ido entregando otras fuentes de dar energía con diferente intensidad.

Normalmente hay un nivel de “mantenimiento”, por así decirlo, en que Dios da cierta magnitud de energía, ciertas cantidades en ciertas personas, en ciertas formas.

Y ahora, para nosotros, para el Cambio de la Humanidad, Dios nos da, aparte de la energía que brinda de la geografía, de la naturaleza y de la de mantenimiento, nos da la energía de la pirámide.

Energía que es manejada ya por los dos Sanadores que están llevando el Proceso del Cambio.

Y dentro del manejo de la energía de las pirámides, hay formas de manejar en diferente nivel, profundidad, intensidad y especificidad. Y Dios nos está entregando, para el cambio nuestro como humanidad, el nivel con más poder específico para tener cambios como humanidad.

No es que el poder de las pirámides nos van a cambiar, a dar cambiando, a llevar el proceso por nosotros, sino que el poder de las pirámides nos van a ayudar en el proceso, en el proceso en que nosotros tenemos que cambiar, en que nosotros tenemos que tener cambios en nuestras intenciones, en nuestra búsqueda, en nuestros propósitos, en nuestras relaciones con nosotros mismos, con nuestros familiares, con las otras personas y con la naturaleza.

Y Dios nos da, nos está ya entregando, el uso de la Pirámide con la ayuda del Círculo.

Pirámide que tiene mayor especificidad de aplicación con la ayuda del círculo.

Es decir que el círculo de por sí no tiene poder. Es decir que la pirámide de por sí sí tiene poder.

Es decir que la suma de las dos formas tiene un gran poder específico de ayuda, de aplicación.

Esto dependiendo de lo que Dios dé a través de la unión de los dos elementos.

Respecto de la pirámide, Dios nos tiene muestras y muestras -de la forma pirámide- construidas por otras culturas, por culturas anteriores a las nuestras, de la historia que conocemos.

Pero tiene, nos ha dejado pocas “huellas” del círculo, de la unión del círculo a la pirámide.

Pero sí tenemos huellas donde están unidos la pirámide y el círculo.

En huellas dejadas por culturas antiguas sí nos legaron, nos dejaron claras muestras de la unión en sumatoria de la pirámide con el círculo. Inclusive siempre están dentro de las formas guardadas y mostradas como las más importantes, como las más decidoras, como las más expresivas, como las guardadas con más recelo, con más cuidado.

Y dentro de estas formas, usted va a encontrar que las figuras donde se representan tres pirámides con tres círculos son las de mayor poder, las de mayor fuerza, las de mayor veneración. Uso la palabra “veneración” por no tener otra a la mano que pueda dar a entender lo que quiero decir, en que se le llega a venerar por diferentes personas de ciertas culturas como algo de mucho recelo de cuidado, de tenerlo con respeto, como algo que lleva intrínseco sabiduría, la llave de algo, como que son puertas para algo.

Las figuras que tienen tres pirámides (o triángulos, pues para el efecto viene a ser lo mismo) con tres círculos repartidos equitativamente, en equilibrio, en una forma de armonía, son el máximo poder que Dios nos ha dado, nos da y nos dará como humanidades.

La energía obtenida de esta fuente es totalmente suficiente, inagotable, inacabable.

Y es específica para fines específicos.

Todos hemos sido testigos, o presenciales o por medios informativos, de figuras representando a círculos en campos de sembríos, en campos de plantas, de vida.

Dios, por ciertos medios, ha venido realizando estas figuras para que nosotros regresemos a verlas, a analizarlas, a pensarlas.

Como no hay figuras, objetos grandes, monumentales de círculos, pues Dios nos ha dado esta forma de regresarlos a ver, de tomarlos en cuenta como algo especial.

Las figuras (no todas, pues algunas fueron hechas por personas) de círculos, dice Dios, mayoritariamente tienen el significado de indicarnos la presencia de los mismos: de los círculos.

Algunas (pocas) representaciones de estos círculos en los campos de sembríos sí tienen que ver con algunos mensajes.

Pero la gran-gran mayoría no tienen que ver, no conllevan algún mensaje, algún código, alguna clave.

Sí vemos cómo en mayoría hay la representación de círculos. Círculos representados en diferentes formas para hacer menos monótona su representación.

Las personas, dice Dios, no deben tratar de encontrar algo “escrito” en la sucesión de varias (pocas, muchas o todas) imágenes, pues no se las dispuso con ese fin.

Si hubieran sido dadas para dar mensajes en sucesión de varias imágenes, se habrían dado en sitios específicos y dentro de un determinado tiempo, para así dar a ver o entrever que dentro de esos límites de espacio y tiempo se está diciendo algo.

Y en algo tan grande pues hubiera sido relativamente más fácil el dar mensajes y el recibir, descifrar los mensajes en la sucesión de varias figuras.

Si los primeros mensajes, desde un momento dado, no hubieran sido descifrados, pues quien da esos mensajes hubiera tenido tiempo más que suficiente para afinar y mejorar la comprensión de los mensajes.

Los mensajes, los pocos mensajes que se dan en los sembríos, serán descifrados cuando sea la hora, cuando ya lo amerite el momento.

Dice Dios que siempre se ha respetado la vida, la integridad de las plantas, animales y personas en la elaboración y permanencia de los círculos. Que mejor se ha brindado, en pequeña magnitud, tranquilidad para las personas que asisten posteriormente al sitio y para las personas que ven esas representaciones.

Y que para evitar desconcierto, algo de pánico al asomar de golpe, “de una sola” estas representaciones, Dios las ha venido dando desde hace algún tiempo atrás. Claro que en cantidades pequeñas, en un número reducido. Es recién, hace pocos años relativamente, que han venido asomando en cantidades mayores, en un número que nos dice que esto es serio, es real, que algo se trata de decirnos.

Y dice Dios que refiriéndose a objetos circulares permanentes, nunca quedan huellas milenarias de los círculos, de la unión de las pirámides con los círculos, que nunca quedan huellas en objetos grandes, invencibles (relativamente) al tiempo, a la intemperie.

Y esto tiene su razón de ser; esto Dios lo tiene guardado pasivamente para sacarlo en actividad cuando lo amerite, cuando los cambios de los ciclos, por los ciclos las personas deben cambiar, tener cambios grandes, estructurales en su forma de ser y de hacer.

No son cambios físicos, de cambios de la forma física de las personas. Son cambios de intenciones, de la forma de llevarse con uno mismo, con la familia, con la sociedad, con la naturaleza. Con Dios.

Claro que las personas, todas las personas -toda la humanidad como humanidad- van teniendo cambios (incluidos los físicos) de evolución, por evolución. Pero esto no está contemplado como parte del proceso del Cambio de la Humanidad.

Entonces Dios tiene guardada la forma circular para, al complementar a la pirámide, dar una fuente inagotable de energía de uso específico para algo específico.

Nosotros fuimos “construidos” para entender mejor a la materia, para manejar mejor la materia que la energía.

Dice que nosotros fuimos hechos para comprender mejor a la materia, a todo lo que tiene materia, viene con la materia, a la materia misma. Y tal es así que nosotros manejamos normalmente a la energía según la materia que tenemos a nuestro rededor, a la materia con vida o sin vida que nos rodee.

Nosotros no somos seres que manejamos normalmente a la energía como energía por sí; siempre a la energía la comprendemos, la aceptamos, la sentimos (en algunas personas) mediante la herramienta de la materia con vida o sin vida.

No es que la energía necesite de materia para ser, para existir, sino que nosotros necesitamos de la materia para saber de su existencia, para aceptar su existencia.

Y es así que Dios, dice, nos da este mayor nuevo manejo de energía mediante las herramientas de la pirámide con la complementación del círculo.

Pero no de cualquier pirámide y de cualquier círculo.

Dios nos da solamente en las pirámides y círculos que Él da, irá dando a cuatro personas.

Y no es por medio de objetos construidos o por construirse, sino por medio del movimiento de las manos, del movimiento energético de las manos.

Y esto Dios ya lo ha hecho antes, ya nos ha dado en culturas anteriores. Y siempre para fines específicos de mejoramiento de (desde) esa humanidad.

Y la humanidad ha dejado huellas muy palpables, muy vistosas de pirámides, de objetos pirámides que tuvieron su uso específico.

Dice Dios que siempre lo mayoritario en uso, en aplicación, fue la energía dada por las manos, a través de las manos de ciertas personas de esas comunidades.

Y dice Dios que no ha dejado huellas grandes de los círculos y -aun menos- de la unión de las pirámides con los círculos, que esa unión la da en el momento en que la humanidad determinada la necesite; esto acorde a los cambios que conllevan los grandes ciclos.

Ciclos dados por Dios. Y estas herramientas también dadas por Dios.

Y dice Dios que hagamos lo que hagamos en posibles construcciones, que dentro de un tiempo ya no habrá huellas de los círculos para las humanidades posteriores. Y aún menos habría huellas de la unión de la pirámide con el círculo.

Dice Dios que poco a poco a través de cientos de años, de pocos miles de años ya no habría huellas de los posibles círculos y de la unión pirámide-círculo.

Es decir se iría diluyendo el conocer de esto y luego ya se olvidaría a nivel de toda humanidad.

Pues el manejo de estas herramientas Dios nos da por un determinado tiempo, por el tiempo que necesitamos para nuestro cambio. Un tiempo ya determinado por Dios.

Es decir que la energía específica que obtendremos mediante estas herramientas tiene su tiempo limitado y especificidad de uso.

Dice Dios que serán cuatro los hombres que tengan este don: el don de manejar (relativamente) a estas dos formas en su unión para dar un mayor manejo de energía.

Los dos Sanadores han tenido ya un tiempo específico de evolución, conducida directamente por Dios. A más de su diferente evolucionar en vidas anteriores. Y es por esto, paralelamente a las necesidades del cambio, que Dios da el manejo de la unión de estas dos formas a los dos Sanadores.

Dice Dios que nosotros siempre manejamos la unión pirámide-círculo, al menos en ciertos momentos de toda nuestra vida, de la unión en relación de familiaridad y amistad.

Dice Dios que nosotros somos una figura pirámide, que las personas en su materia física somos de forma piramidal. No exactos pero sí suficientes en figura. Especialmente al caminar tomamos la forma pirámide, siendo la cabeza la punta de la pirámide y los pies, en su movimiento al andar -con movimientos ligeramente laterales y de atrás hacia adelante-, forman la base, y que siguiendo la perspectiva de los brazos, vamos a tener los lados de la pirámide.

Una persona en meditación, en las conocidas formas de ponerse para meditar, está, se pone en una forma piramidal. También en algunas formas de rezar, de orar, de decir plegarias en religión.

Dice Dios que nosotros tenemos en nuestra estructura física varias pirámides (o triángulos, que para el efecto viene a ser lo mismo) y que formamos también en nuestro exterior varias pirámides.

Y que cuando damos un abrazo, cuando recibimos un abrazo, cuando intercambiamos un abrazo: estamos formando la unión: Pirámide-Círculo, Pirámides-Círculos.

La persona tiene la forma de pirámide y el círculo lo hace al dar el abrazo con los brazos.

Es decir que usted, la forma pirámide, da el círculo (con sus brazos) a la forma pirámide de la persona que recibe su abrazo, y que la otra persona, en su forma pirámide, le da el círculo de ella, con el abrazo, con los brazos a su (de usted) forma pirámide.

Es decir que lo que damos es el círculo, la forma circular, la forma complementaria de la unión Pirámide-Círculo.

Las formas pirámides se quedan en su sitio, no se dan, no se brindan, sino que son receptoras del abrazo, de la forma circular que estamos dando y recibiendo con la otra persona.

-Esto explica, en cierta manera, de cierta manera, el por qué encontramos solo las formas pirámides hechas en culturas anteriores.-

Luego del abrazo, cada persona, cada pirámide sigue en sus actividades, sola o con la persona que la acompaña o con otras personas, pero el círculo ya no está, ya no se da, ya no se entrega. Claro que con cada abrazo estamos, podemos entregar la forma circular, la complementación a la persona, a la forma piramidal de la persona que queramos abrazar.

Dice Dios que el beso y cualquier otra forma de relación interpersonal es complementaria al abrazo.

Que hay mucha diferencia por ejemplo, en una unión íntima hombre-mujer con abrazo o sin abrazo. Pues abrazamos a la persona que queremos, que amamos en esa unión de matrimonio, pero es muy diferente a una unión meramente “carnal”, de instinto, de deseo sexual, de otra pareja que se une sin amor. Allí no está presente el abrazo.

Total diferencia.

Dice Dios que en el abrazo de diferente nivel de familiaridad, de amistad, de amor de pareja, estamos formando círculos que se van a unir con las formas pirámides, que al usted dar un abrazo está formando una unión Pirámide-Círculo; que al darle esa persona a usted un abrazo en ese mismo momento, le está dando, está formando otra unión Pirámide-Círculo, y que en la unión de las dos personas en el abrazo se forma otra pirámide con la unión de las dos personas haciendo una sola forma. Y que el tercer círculo se forma de la suma de los otros dos círculos. Es decir que los dos círculos, al unirse, dan otro círculo más grande, más intenso, más profundo.

Dice Dios que el abrazo viene con la humanidad, con todas las humanidades, desde el inicio del primer hombre hasta... hasta siempre.

Que el abrazo es una demostración de afecto que llevamos todos en nuestro ser como personas, como entidades familiares, como seres de comunidad.

Que los primeros abrazos que recibimos son los de la madre al darnos demostraciones de afecto, de cuidado, de protección. Y así vamos recibiendo y dando, intercambiando diferentes abrazos, diferentes tipos de abrazos que responden a diferentes tipos de amor, de unión en amor, familiaridad y amistad.

Todos, absolutamente todos tenemos muy claro el hecho del abrazo, el sentir lo que sentimos en el abrazo, el sentir lo que damos en el abrazo, el sentir lo que sentimos que nos dan en el abrazo.

El abrazo es la mayor demostración de afecto, de amistad, de amor que podemos dar, que podemos recibir. Es la demostración más universal que tenemos para demostrar nuestros sentimientos, nuestras emociones de agrado.

Es la llave para llegar a tener una unión en relaciones de diferente tipo entre las personas. Y es lo que sostiene a las relaciones que tenemos con las personas en los diferentes “casilleros” de amor.

Y, dice Dios, que el abrazo se está ya perdiendo en las relaciones de amistad, de familiaridad, de amor en la actual humanidad. Que cada vez nos abrazamos menos, bastante menos; que muchas veces, repitamos: muchas veces, el abrazo que recibimos, que damos, no tiene sinceridad, no tiene lo que queremos aparentar, lo que nos quieren aparentar. Y eso lo siente la otra persona, lo sentimos nosotros muy claramente.

Y allí estamos perdiendo mucho como seres humanos, como personas en relación de familia, de amistad, de amor, pues en el abrazo hay un gran intercambio, literalmente, de energía, de energía y de amor, de amor expresado cargado con sentimientos, con emociones ayudantes, constructivas, renovantes, generosas.

Dice Dios que siempre, siempre recibimos en un abrazo más de lo que damos. Siempre.

En un abrazo la otra persona recibe más de lo que usted le da y usted recibe más de lo que la otra persona le da.

Y eso lo sabemos, lo sentimos todos.

La unión de la pirámide con el círculo Dios también nos ha dejado en huella en el decir de un hombre de vida reciente, de alguien con prestigio y aceptación, de alguien que básicamente ha dado dibujos con texto explicativo, que ha dejado huellas muy claras en papel sobre diferentes tópicos en profecía, en advertencia, en hechos ciertos. Y es, fue Benjamín Solari Parravicini (BSP)

Varios de ellos ya comprobados, ya realizados; claramente dados por ciertos, por reales, de que sucedieron como los predijo.

Toda persona que dice algo en predicción que Dios lo da, siempre lo dice en aproximado; nunca lo dice “al pié de la letra”, pues toda predicción dice en cierta forma lo que quiere decir, lo que quiere transmitir, pues lo predicho se da, por Dios, para que se lo lea “entreviendo” lo que se debe ver. Igual en un dibujo.

El decir de BSP dejó varios decires y entre esos decires dejó “entredicho” algo en sus dibujos.

Invito a quienes disponen de copias de sus dibujos, que miren a algunos de ellos, donde van a encontrar generalmente tres círculos, algo externos en el dibujo, dispuestos en forma de triángulo, es decir que uniendo una raya entre círculo y círculo vamos a tener en la unión de los tres círculos un triángulo; triángulo que como ya sabemos equivale a una pirámide.

Es decir usted debe completar esos dibujos, mentalmente o en papel.

Estas pirámides con los círculos no quieren decir otra cosa que el indicarnos de la veracidad de que Dios nos da, nos está dando herramientas para el cambio de nosotros, para nuestro cambio como humanidad.

En algunos dibujos puede encontrar varios círculos con los que se hacen varios triángulos. Igual, el mensaje es de los triángulos, de las pirámides en unión con los círculos. Nada más.

Estos triángulos nos son de líneas simétricas en exactitud. Es decir no van a ser triángulos de perfecta simetría en sí, pues lo que importa en el decir es de su presencia, y de que ya es hora de que se los conozca, de que se los vea como una pequeña prueba más de la veracidad de esta nueva herramienta para nosotros, para ayudarnos en nuestro cambio como humanidad.

Si bien estos dibujos corresponden a cierta época del profeta, pues no son todos los dibujados en ese período. Pero sí se los da en un número representativo, que indican claramente que algo se quiso decir, que algo se transmitía “ex profeso”.

Dios dijo varias situaciones, hechos en el decir de este profeta, de este mensajero. Y varios, muchos de ellos son importantes, muy importantes en nuestro caminar, para darnos un suave empuje en nuestro cambio; no como algo dicho para el proceso, del proceso, sino sobre lo que rodea a lo que se dice, a lo que se va a decir, sobre quiénes lo dicen, sobre el cómo se dice.

Los dos Sanadores activos ya en el Proceso, dentro de su caminar, de su evolucionar, han tenido un recorrido muy especial en la configuración, en el establecimiento, en la estructuración de las formas pirámide y pirámide-círculo.

Desde el inicio de su hacer, de cada uno, caminaron en la conformación de esta forma, de la forma terminal, que se tenía que alcanzar, de la forma Pirámide-Círculo. Es decir que la forma pirámide (o triangular), fue un paso previo a la forma terminal, definitiva de la unión de las dos formas: la pirámide y el círculo.

En todo el tiempo que han estado activos los dos Sanadores, es decir evolucionando con y sin hacer Sanaciones, pues se han dedicado en forma muy marcada a desarrollar, a evolucionar la conformación de esta unión de las dos formas.

En las Sanaciones Presenciales que venían haciendo hasta antes de parar temporalmente las Sanaciones, (paralización por alrededor de un año), utilizaron la forma pirámide-circulo en casi todas las Sanaciones realizadas, esto dentro de un proceso especial, muy especial. Y esto en alrededor de 12 años. Tiempo suficiente para dejar ya determinada esta configuración.

Configuración necesaria, no solo para las Sanaciones Presenciales individuales, familiares o de grupos, sino para Sanaciones a grandes grupos humanos, e inclusive a toda la población mundial, a toda la humanidad presente, en presente.

La conformación de esta unión de las dos formas, está, ha quedado ya entretejida a nivel de todo el planeta, de toda la esfera planetaria.

Labor realizada, hecha, terminada participativamente con el hacer de un grupo de canalizadores, con lo canalizado, con, de personas, de grupos de personas que han seguido estas canalizaciones y que con su amor y su hacer al respecto, entretejieron prácticamente ellos, todos ellos la trama, el tejido, los caminos por dónde debe ir el Amor y la Energía dados por Dios.

Es decir, ellos, todos ellos, fueron quienes hicieron el camino, el Gran Camino, los caminos por dónde Dios va a dar a la humanidad lo que quiere dar, lo que desea dar, lo que anhela dar.

Lo que han hecho, lo que hacen, tanto los canalizadores como sus seguidores, los Trabajadores de Luz, es una tarea inmensa, inconmensurable, titánica, del tamaño del planeta, del tamaño suficiente para toda la humanidad.

Mis agradecimientos, mis reconocimientos a todos ustedes, pues sin la labor desinteresada de todos y cada uno de ustedes, muy difícilmente, mejor dicho, hubiera sido imposible el realizar lo que Dios quiere realizar, lo que Dios ha planificado el darnos, el ya entregarnos. Lógicamente si la humanidad lo desea, lo quiere, lo acepta.

A los Canalizadores, a quienes colaboran con ellos, a todos los Trabajadores de Luz, mis respetos por lo que han hecho, por lo que hacen, por lo que siguen haciendo.

Por favor, no es que lo que hacen sea una tarea para que otros se aprovechen de esto, para que otros reciban algún tipo de reconocimiento, para que entreguen, como que entregan parte o todo y que se quedan sin nada o con menos. No, no por favor.

Para nada es así.

El presente, todo el presente de la humanidad, y más, más todavía la humanidad en futuro, todas las humanidades en futuro, seguro, y bien seguro que reconocerán, que reconocen su hacer, se enorme y trascendental hacer. Su inigualable hacer.

Digamos que se necesitaba de una esfera para realizar el Cambio de la Humanidad, y que esa esfera está compuesta de dos mitades, de dos compartimentos, en que la una mitad, el 50 %, la conforma, la llena el hacer de todos ustedes y la otra mitad, el otro 50 % restante, lo conforma, lo llena el hacer de Jesús (Cristo, Jesucristo), de los cuatro Sanadores y de los Grupos de Apoyo.

Esfera que debe ser entregada con mucho Amor a la humanidad, a la humanidad presente y a las humanidades, para las humanidades futuras que deben seguir viniendo, que quieren seguir viniendo.

Y la labor de ambas mitades de la esfera, cada 50 %, debe seguir en sus labores, en sus hermosas y amorosas acciones, actitudes y acciones.

Es que hermosa y grandemente es Dios quien está detrás de ambas mitades, de cada 50 % de la esfera, de toda la esfera, de la esfera como unidad, como una unidad sólida, fuerte y firme; del Plan elaborado por El, Dios, para toda la humanidad presente, para todas las humanidades por venir, que tienen que venir, que quieren seguir viniendo.